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En el encuentro participó, además, la escritora española Mónica Rodríguez

SANTO DOMINGO. – Durante una sesión de diálogo y reflexión con periodistas, gestores culturales y escritores en la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025, la directora de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), Adriana Ángel Forero, y la escritora española Mónica Rodríguez compartieron su experiencia y visión sobre la literatura, la lectura y la promoción cultural.

Durante el encuentro, Ángel Forero, quien también es una reconocida gestora cultural y comunicadora colombiana, destacó la relevancia de la feria como un espacio de convergencia internacional.

“La feria es un evento insignia en Colombia, pero también se ha consolidado como un encuentro muy reconocido para la producción de libros y la lectura en habla hispana, que trasciende fronteras y recibe cada año invitados nacionales e internacionales de muchos países”, sostuvo.

Sobre el valor de estos eventos, la directora de la FILBo añadió: “nos encanta estar acá, porque nos permite compartir ideas, generar sinergias y, sobre todo, formar públicos y promover el libro y la lectura. Lo más importante es que los niños y jóvenes que recorren estos pasillos se conviertan en lectores, y eso solo se logra mediante la formación de públicos en espacios como este, que además promueven la lectura durante todo el año”.

Por su parte, Mónica Rodríguez, destacada escritora de literatura infantil y juvenil, expresó su satisfacción por participar en la feria: “Para mí es un auténtico placer ser invitada a la Feria del Libro RD y compartir la pasión por la escritura, la lectura y la literatura. He tenido la suerte de estar también en la Feria del Libro de Bogotá, y es fantástico ver cómo un evento puede impactar a tantos lectores”, añadió.

Rodríguez subrayó la importancia de cuidar la infancia y los jóvenes en un contexto saturado de tecnología y redes sociales: “Necesitamos de los libros para abrir la mirada y entender mejor la realidad. Los escritores de literatura infantil tenemos la fortuna de interactuar de manera directa con nuestros lectores, en colegios, bibliotecas e institutos, y esa cercanía nos permite verlos y escucharlos de manera franca y sincera”.

Adriana Ángel Forero también enfatizó el valor del libro físico en la era digital: “El libro como objeto sigue siendo protagonista en nuestras vidas. En América Latina, el consumo del libro digital no supera el 2 %. Seguimos siendo amantes del papel, de tener libros en nuestras bibliotecas y de disfrutar del acto de comprarlos y coleccionarlos”.

Para Mónica Rodríguez, la relación con los lectores infantiles es especialmente significativa: “Desde que uno es niño, no son lectores del futuro, son lectores del presente. Me alegra que la feria ofrezca espacios para chicos y jóvenes, fomentando su contacto con la lectura y la literatura”.

Al final, ambas especialistas coincidieron en que eventos como la Feria Internacional del Libro Santo Domingo son fundamentales para consolidar hábitos de lectura y fortalecer la cadena del libro, desde escritores y traductores hasta libreros y bibliotecarios, contribuyendo así a la formación de lectores críticos y apasionados.

Santo Domingo.– El escritor venezolano Rodrigo Blanco Calderón afirmó durante un encuentro con los medios de comunicación, en el marco de la XXVII Feria Internacional del Libro Santo Domingo, que el asunto del exilio y la emigración de sus compatriotas se incorporó de manera natural a su obra literaria sin haberlo planificado previamente.

Sobre su última obra, manifestó: “El tema del exilio y la emigración venezolana se me impuso. No fue un proyecto consciente. Cuando tuve que ponerle título al libro apareció la palabra “veneco”, un término que en el extranjero se utiliza para referirse a los venezolanos”, explicó el autor en la actividad realizada en el recinto ferial de la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte.

Blanco Calderón destacó que el fenómeno migratorio ha transformado profundamente la identidad cultural de su país. “La literatura, el cine, la música, las artes visuales… todos los artistas venezolanos estamos reflexionando sobre el drama de la emigración porque ha cambiado el mapa humano de Venezuela”, señaló.

El ensayista precisó que “Venecos”, su más reciente libro de cuentos, explora en profundidad el drama migratorio, una crisis histórica que ha desplazado a más de nueve millones de personas en la última década. Escrita a lo largo de doce años, la colección reúne relatos previamente publicados y marca un giro inusual en su trayectoria literaria.

Residente en Málaga, España, Blanco Calderón recordó que desde la llegada del chavismo muchos escritores venezolanos advirtieron tempranamente el carácter totalitario de ese proyecto político. “Eso significó nuestra exclusión de espacios oficiales y culturales. En lugar de disminuir, esa exclusión se fue ampliando, al mismo tiempo que crecía el número de escritores críticos frente a la dictadura”, expresó.

El autor subrayó que procura mantener separada su posición política de su trabajo literario, aunque reconoce que su obra ha sido, desde sus inicios, profundamente crítica del régimen. “Defiendo la libertad creativa de cada escritor para decidir cómo abordar el drama venezolano en su obra. Sin embargo, los temas muchas veces no se eligen: se imponen por las heridas que deja la realidad”, sostuvo.

Licenciado en Letras y magíster en Estudios Literarios, Blanco Calderón calificó al chavismo como una “dictadura iletrada”, distinta de las del siglo XX. A su juicio, este régimen se caracteriza por un completo desinterés hacia la palabra escrita y la producción intelectual, y lo comparó con dictaduras anteriores, de derecha e izquierda, como las de Pinochet o Fidel Castro, que, aunque represivas, comprendían el poder de los artistas e intelectuales como generadores de pensamiento crítico y opinión pública.

Santo Domingo.- Desentrañar los secretos que se tejen al otro lado de las páginas, allí donde la luz ya no alcanza a reflejar las letras, es un misterio no solo para los lectores, sino también para el propio autor, que mueve sus dedos hacia donde lo conduce la imaginación, sin conocer el destino final que le aguarda tras el punto que sella su obra y la lleva a las estanterías.

Conscientes de esos enigmas que permanecen bajo una portada, varios autores internacionales participantes en la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025 (FILSD 2025) reflexionaron sobre la felicidad, en un coloquio donde hubo encuentros y desencuentros en torno a un tema que, más que cualquier otro, adquiere matices distintos en cada ser humano.

Los novelistas David Machado, de Portugal; Carlos Franz, de Chile; y Juan Vicente Piqueras, de España, participaron en esta actividad, moderada por el catedrático dominicano Pedro Antonio Valdez, que tuvo lugar en el Pabellón del Ensayo Transparente, ubicado en la sala Ravelo del Teatro Nacional.

Todos estos autores coincidieron en que no es común que los escritores tomen la felicidad como materia literaria, pues, mirándose a través de sus propias obras, los tres destacaron que la narrativa suele surgir de los problemas y de la crisis en que se ven envueltos los personajes, y no de estados de satisfacción y placidez.

David Machado lo expresó con claridad: “Es la tragedia lo que transforma una situación en narrativa, y eso es lo que interesa a los novelistas”. Carlos Franz, por su parte, puntualizó que “en la literatura la felicidad no es una búsqueda, sino un punto de partida; es la alteración de una situación estable lo que se convierte en relato”.

De su lado, Juan Vicente Piqueras subrayó que, al narrar historias, lo que seduce es el conflicto, pues “la capacidad de amar y de agradecer lo que se tiene es, en realidad, contraria a la literatura”.

La FILSD 2025, dedicada al historiador Frank Moya Pons y con la Red de Ferias del Libro y Festivales de Latinoamérica como invitada de honor, se celebra en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte hasta este domingo 5 de octubre.

Santo Domingo.- El ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, y la comunicadora Miralba Ruiz protagonizaron este domingo el conversatorio “Las palabras que nos definen como sociedad”, celebrado en el marco de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025 (FILSD 2025).

La actividad tuvo lugar en el Pabellón de las Buenas Palabras, ubicado en la sala Aída Bonnelly de Díaz del Teatro Nacional, donde ambos tertulianos resaltaron la importancia de la mesura, el respeto y la educación en la manera en que la sociedad se ha de comunicar.

Ruiz fue la primera en dirigirse al público, subrayando que las palabras tienen el poder tanto de sanar como de herir, y recordando que aquello que no se nombra, simplemente no existe.

“Las palabras no son inofensivas, tienen poder”, expresó la comunicadora, al tiempo que llamó a ejercer la crítica responsable y a no caer en falsos positivismos.

En sus planteamientos encontró coincidencia con el ministro Salcedo, quien desde su llegada al Ministerio de Cultura impulsa la iniciativa “El Poder de las Buenas Palabras”. Durante el conversatorio, hizo referencia al filósofo Zygmunt Bauman y su concepto de “sociedad líquida”, para señalar cómo valores y estructuras como la familia, aunque persisten, no conservan hoy la misma solidez de tiempos pasados.

El diálogo entre Salcedo y Ruiz encontró gran receptividad entre el público, que intervino planteando inquietudes sobre el uso frecuente de insultos y expresiones soeces en ciertos programas de los medios de comunicación.

Ante estas preocupaciones, el ministro reveló que tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados se trabaja en un proyecto de ley orientado a fortalecer la

regulación del espectro comunicativo, lo que incluiría la creación de una nueva institución en sustitución de la actual Comisión Nacional de Espectáculos Públicos.

No obstante, Salcedo recalcó que más allá de las disposiciones legales, su propuesta busca promover un cambio de conciencia colectiva en el uso del lenguaje: “Estamos desarrollando una gestión ciudadana de conexión para que ese cambio se produzca no solamente a través de la intervención de la autoridad, sino con una clara conciencia del público”, afirmó.

La FILSD 2025, dedicada al historiador Frank Moya Pons, se celebra hasta el 5 de octubre en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, teniendo como eje central la literatura infantil y juvenil con el objetivo de fomentar el hábito lector entre las nuevas generaciones.

La FILSD 2025 se consolidó como plataforma para el intercambio de ideas sobre el papel de los festivales literarios en Latinoamérica

Santo Domingo.– Como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025 (FILSD 2025), se celebró el coloquio “Festivales literarios. Una red para asegurar la bibliodiversidad”, que contó con la presencia del ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo.

En el encuentro participaron Cristina Fuentes (España), Adriana Ángel (Colombia), Paloma Sáiz Tejero (México), Claudia Neira Bermúdez (Nicaragua), Raúl Tola (Perú), Paola Guevara (Colombia) y Ezequiel Martínez (Argentina), bajo la moderación de Joan Ferrer Rodríguez, director de Ferias del Libro.

Ferrer explicó que el concepto de bibliodiversidad se refiere a la pluralidad de voces, temas y géneros que abarca la creación literaria. El conversatorio tuvo lugar en el Pabellón del Ensayo Transparente, instalado en la sala Ravelo del Teatro Nacional, donde cada expositor habló sobre la importancia de las ferias del libro a partir de sus respectivas experiencias.

Así, Cristina Fuentes, directora del Hay Festival of Literature & Arts, abogó por la creación de espacios que enfrenten la polarización y fomenten puentes de diálogo entre países, teniendo a la conversación literaria como destino común.

Paloma Sáiz Tejero, fundadora del proyecto cultural Brigada para Leer en Libertad, abordó las barreras que dificultan el acceso a la lectura y destacó el ejemplo de la Feria Internacional del Libro Zócalo, de la Ciudad de México, como un evento abierto y popular, acompañado de cine y música, lo que acerca los libros al público de una manera festiva y cálida.

Por su parte, Paola Guevara, directora de la Feria Internacional del Libro de Cali, expresó su entusiasmo por el “Colectivo de ficción especulativa”, conformado por jóvenes escritores dominicanos de ciencia ficción, y manifestó su interés en que este grupo, que está en contacto con circuitos de otros países del área, pueda presentarse en Cali para compartir su obra.

La participación de Ezequiel Martínez, director general de la Fundación El Libro, responsable de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, sorprendió al revelar que este acontecimiento tiene una duración de tres semanas, recibiendo todos los géneros posibles para que cualquier lector encuentre su espacio, siempre con la promoción del libro y la lectura como eje central.

Claudia Neira Bermúdez, directora del festival Centroamérica Cuenta, recordó que, debido a la represión en Nicaragua, este evento se celebra actualmente en el exilio, y que en 2023 tuvo a Santo Domingo como sede. En su intervención, subrayó que la literatura y la libertad solo son posibles a través de la pluralidad de voces.

Finalmente, Adriana Ángel, directora de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, señaló que uno de los objetivos principales de estas iniciativas es la creación de nuevos públicos. Para ella, ver jóvenes interesados en la lectura, como ocurre en esta feria, en la República Dominicana, es una muestra clara de que el libro tiene futuro y no desaparecerá.

Santo Domingo.- Así como la América hispana comparte idioma y cultura, también corre por sus venas la sangre y el dolor dejados por la violencia vivida en tiempos de dictadura, del poder que siembra terror.

Este fue el eje de reflexión del coloquio “Narrar el terror”, en el que participaron los escritores Socorro Venegas (México), Lina Meruane (Chile) y Rodrigo Blanco (Venezuela), bajo la moderación del autor dominicano Aníbal Hernández, en el marco de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025 (FILSD 2025).

De acuerdo con las reflexiones planteadas por los autores, en el oficio de las letras es preciso narrar sin ejercer violencia desde las obras literarias, cuidar el hilo fino de no convertirse en victimarios a través de la palabra escrita.

Los expositores señalaron, además, que las redes de poder que ejercen violencia no se limitan a los regímenes políticos. También incluyen a los cuerpos militares, el narcotráfico, los grupos paramilitares, ciertos sectores de los medios de comunicación y organizaciones civiles que actúan como instrumentos de coerción.

En ese sentido, Socorro Venegas afirmó que, desde la literatura, resulta complejo narrar el terror si no se genera un distanciamiento: “Deja pasar la emoción, contémplala y luego escribe sobre eso”, aconsejó.

Por su parte, Lina Meruane subrayó la necesidad de que los novelistas asuman una reflexión ética al abordar la violencia. Explicó que en su escritura procura hacerlo sin recurrir a la representación explícita de la sangre ni de los cuerpos.

Mientras tanto, Rodrigo Calderón, cuya obra está influenciada por la violencia que vive su país, Venezuela, destacó la importancia de que los escritores puedan volver sobre sus textos para tomar conciencia del papel que desempeña el lenguaje dentro de los sistemas de poder.

La Feria Internacional del Libro 2025, que se celebra hasta el domingo 5 de octubre en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, está dedicada al historiador Frank Moya Pons y tiene como invitada de honor a la Red de Ferias del Libro y Festivales de Latinoamérica.

Miles de visitantes recorren diariamente los pabellones, auditorios y espacios abiertos del recinto ferial

Santo Domingo.– Las vías de la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte se han transformado en un escenario vibrante donde la literatura se entrelaza con la vida cotidiana, con una multitud de personas que, día tras día, acude masivamente a la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025 (FILSD 2025), una cita cultural que permanecerá abierta hasta este domingo 5 de octubre.

Entre pabellones, auditorios y espacios abiertos, los visitantes exploran con entusiasmo las múltiples ofertas de la feria: desde presentaciones de libros y coloquios hasta actividades artísticas y recreativas. Familias, estudiantes, investigadores y lectores curiosos convierten cada rincón en un punto de encuentro, haciendo de la Plaza de la Cultura un territorio fértil donde germinan nuevas ideas y se renueva el amor por la palabra escrita.

El dinamismo de esta edición, dedicada al historiador Frank Moya Pons y con la Red de Ferias del Libro y Festivales Internacionales de Latinoamérica como invitada de honor, confirma a la FILSD como una de las principales celebraciones culturales del país.

Su atmósfera festiva, cargada de vitalidad y participación masiva, refleja la fuerza con la que la lectura sigue convocando a miles de dominicanos en un espacio común de conocimiento, diálogo y creatividad.

A lo largo de la feria se han presentado numerosos nuevos títulos, entre ellos obras de narrativa, poesía, ensayo, investigación histórica y temática infantil. Estas publicaciones, muchas de ellas acompañadas de la presencia de sus autores, han permitido un contacto cercano entre escritores y lectores, fortaleciendo la cadena del libro y el acceso a la producción nacional e internacional.

Las conferencias y coloquios han reunido a intelectuales, críticos y pensadores de distintos países para debatir sobre temas actuales relacionados con la creación literaria. Estos espacios de reflexión han situado a Santo Domingo como un centro neurálgico del pensamiento crítico y el intercambio cultural latinoamericano.

Asimismo, los talleres formativos han ofrecido a jóvenes y adultos herramientas prácticas para fortalecer su relación con la lectura y la escritura, desde el uso de la inteligencia artificial en el proceso creativo hasta dinámicas de animación a la lectura para los más pequeños. Estas actividades confirman la vocación educativa y social de la feria.

El componente artístico también ha sido protagonista con conciertos, recitales poéticos, representaciones teatrales y exposiciones visuales que han llenado de color y diversidad la programación. La música, el arte y la literatura se han entrelazado para ofrecer a los visitantes una experiencia cultural completa, en la que la creatividad se celebra en todas sus expresiones.

Cabe destacar que, paralelamente a la Feria Internacional del Libro Santo Domingo, se está celebrando la Bienal Nacional de Artes Visuales en el Museo de Arte Moderno, hecho que enriquece aún más la oferta cultural de la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte.

Santo Domingo.- Bajo la coordinación del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP), se celebró el taller “Herramientas de inteligencia artificial para autores”, en el marco de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025 (FILSD 2025).

La actividad formativa, impartida por el profesor Pedro Sosa, tuvo lugar este sábado 4 de octubre en el Pabellón de Identidad y Ciudadanía, ubicado en el auditorio del Museo de Historia y Geografía, en la Plaza de la Cultura.

Durante el desarrollo del taller se presentaron las bases y aplicaciones de la inteligencia artificial en el ámbito literario, destacando su utilidad como asistente de escritura, corrección y ahorro de tiempo. El especialista explicó que estas herramientas pueden apoyar en todas las etapas del proceso creativo, desde la generación de ideas hasta la revisión final.

No obstante, Sosa subrayó que, a pesar de su potencial, la intervención humana sigue siendo fundamental para clarificar, enriquecer y personalizar los contenidos.

La actividad formó parte de los más de 600 eventos programados en la FILSD 2025, que incluyen presentaciones de libros, conferencias, charlas, talleres, coloquios y recitales artísticos.

Al finalizar, los participantes tuvieron la oportunidad de sellar su pasaporte para adquirir una obra literaria a través del programa Bonolibro, iniciativa que en 2024 permitió la distribución gratuita de 21,000 ejemplares, fortaleciendo el acceso a la lectura.

La feria de este año cuenta con 15 pabellones temáticos, tres salas de conferencias, dos auditorios y 123 espacios de exhibición, incluyendo áreas dedicadas especialmente a la literatura infantil y escolar. Asimismo, la presente edición rinde

homenaje al historiador Frank Moya Pons, uno de los autores dominicanos más influyentes y prolíficos.

Santo Domingo.- El Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU) presentó su primera colección de libros infantiles en el marco de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025 (FILSD 2025), que se celebra del 25 de septiembre al 5 de octubre en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte y que este año está dedicada al reconocido historiador dominicano Frank Moya Pons.

El acto tuvo lugar en el Pabellón Amelia Francasci, ubicado en el auditorio del Museo de Arte Moderno, y contó con la asistencia de estudiantes y docentes de centros educativos públicos y privados, así como del público general.

La colección está conformada por diez obras: “Con el burro” y “Con el corderito”, de Pedro Henríquez Ureña; “Por el amor de Guabonita”, de William Mejía; “La eracra de oro” y “La princesa de los cabellos platinados”, de Virginia Peña de Bordas; “La ignorancia de doña Gallina Pinta”, de Juan Bosch; “Estrella y Flores” y “Toñín”, de Virginia Elena Ortea; y “Caso de conciencia” y “El Quijote vuelve”, de Carmita Henríquez de Castro.

La presentación de estos títulos fue encabezada por la rectora del ISFODOSU, Nurys del Carmen González, quien estuvo acompañada de la vicerrectora Andrea Paz y los escritores Tulio Cordero y Emilia Pereyra.

Durante su intervención, la rectora destacó que esta recopilación reúne a los primeros autores dominicanos en publicar historias infantiles, ofreciendo obras de gran valor literario y cultural.

González explicó que la colección está dirigida a niños y niñas de entre 5 y 13 años, y que se encuentra disponible para padres y docentes con el propósito de fomentar el hábito de la lectura. Asimismo, resaltó que las obras reflejan la riqueza y diversidad de la cultura dominicana, incluyendo relatos sobre mundos mágicos y mitos de los pueblos aborígenes.

Por su parte, Tulio Cordero, coordinador del ISFODOSU y responsable de la selección de las obras, destacó que los textos están escritos en un lenguaje cuidado y elevado, diseñado para enriquecer el conocimiento y la expresión lingüística de niños, niñas y adolescentes. “Al leer esta colección, los lectores experimentarán un encuentro con la emoción y el realismo mágico”, aseguró Cordero.

El acto concluyó con la dramatización de la obra “Por el amor de Guabonita”, a cargo del actor y dramaturgo Patricio León, quien ofreció un cierre creativo y lúdico a la presentación.

Esta XXVII edición de la FILSD 2025 tiene como eje temático la literatura infantil y cuenta con la Red de Ferias y Festivales Latinoamericanos como invitada de honor.

Santo Domingo.- Las vías de la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte se han convertido en espacios fértiles y llenos de vitalidad, marcados por las risas, las voces y los pasos firmes de miles de niños, adolescentes y jóvenes que visitan la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2025 (FILSD 2025), la cual se celebra hasta este domingo 5 de octubre.

Los colores y logos de una enorme cantidad de centros educativos han inundado la feria, mostrando a una población que no es solo futuro, sino presente activo en el descubrimiento de valores, ética, literatura, historia y cultura, a través de los libros y los espacios de reflexión que ofrece cada pabellón.

La FILSD 2025 se ha consolidado como una aliada estratégica para la apertura al conocimiento y la creatividad, con experiencias adaptadas a cada nivel académico.

Para los primeros ciclos, el Pabellón Infantil se convierte en parada obligatoria. Según su encargada, Alejandra Brito, este espacio ha puesto especial atención en la inclusión, implementando actividades diseñadas para niños y niñas con diferentes capacidades y garantizando un entorno de respeto y diversidad.

En dicho pabellón, con el apoyo de expertos en ilustración y pedagogía, los pequeños desarrollan su creatividad en cuatro áreas principales: puesta en escena, talleres de arte, espacios de juegos y biblioteca.

Una de las atracciones más destacadas es la exposición en honor a los diez años de trayectoria de la ilustradora hispano-dominicana Taína Almodóvar, quien ha realizado valiosos aportes a la literatura infantil, eje temático de esta vigesimoséptima edición de la feria.

Brito también destacó el rol fundamental de los profesores, padres y tutores, cuya presencia ha fortalecido el vínculo entre el sistema escolar y la feria, garantizando acompañamiento, seguimiento y orden en cada visita.

Otros espacios concebidos para estas nuevas generaciones incluyen los pabellones de Editoriales Infantiles, Rincón del Libro y Bono Libro, además del parque infantil y la programación audiovisual de la Cinemateca Dominicana.

Por su parte, los adolescentes han encontrado un espacio dinámico en el Pabellón del Cómic, con exhibiciones y encuentros con autores, en los cuales han pasado a ser tanto espectadores como creadores de esta disciplina artística que les permite expresarse con libertad de trazos.

Actividades para el fin de semana

Durante este sábado y domingo, la FILSD 2025 ofrecerá una gran cantidad de actividades especialmente dirigidas al público infantil, desde las 10:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde, con una programación que incluye obras de teatro, cuentacuentos, lecturas dramatizadas y talleres de arte.

Este año, la Feria del Libro, que rinde homenaje al historiador Frank Moya Pons, ha concitado un extraordinario respaldo del público, tanto adulto como joven e infantil.

Solo este viernes, decenas de autobuses llenaron la Plaza de la Cultura de estudiantes que no únicamente llegaron desde Santo Domingo, sino también desde distintas provincias del país, confirmando así el poder de atracción y el éxito rotundo de esta gran celebración de la lectura y la cultura.

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